El innovador frugal: progresando en y a pesar de una gran organización


No hay nada igual a que toda la fuerza de una gran organización te respalde. A mediados de los años 90, planifiqué una página web de última generación para una organización humanitaria. Para mi sorpresa, se estableció contacto con los socios, el acuerdo se firmó, y todo lo que yo tuve que hacer fue presentar la página web al director general en seis semanas (en realidad, mi jefe se ocupó de la presentación a alto nivel, pero era yo el que se la jugaba).

Disponía de recursos ilimitados. Los programadores creaban nuevas aplicaciones de la noche a la mañana. Los diseñadores ofrecían múltiples bocetos de páginas ajustados, gracias a la investigación, al modo en el que el globo ocular responde a los colores, formas y posiciones. Podía elegir a escritores para crear contenido según mis especificaciones.

Al final, la página web (entregada a tiempo) era mejor de lo que había imaginado, y hoy en día aún veo algunos de esos avances pioneros en otras páginas web. Sin embargo, esa no es la experiencia típica de un innovador en una gran organización.

Innovación en la organizaciónHay muchos obstáculos que dificultan la innovación en una gran organización, especialmente si no cuentas con el apoyo de los que han sido designados para innovar. Ya he escrito previamente sobre esto en Barriers to Innovation and the Brave New Network y en Barriers to Innovation.

Evitar riesgos y el efecto silo (separación de organizaciones y funciones) son dos de estas barreras, pero la falta de recursos encabeza la lista de los posibles innovadores. Yo lo utilicé como excusa durante años, hasta que empecé a decir “sí” a mis impulsos creativos incluso cuando mi organización parecía decir “no”. Esto suponía reformular el objetivo y hurgar en la basura, y me sorprendió  ver cómo los éxitos se sucedían uno tras otro. Incluso sin contar con el apoyo del director, vi como muchos de mis sueños se hacían realidad.

Creo que es por eso por lo que la innovación frugal me impresionó. Aunque está floreciendo en países en vías de desarrollo donde los recursos son ajustados, sé por experiencia que funciona en las grandes organizaciones con recursos restringidos. Aquí tenéis las prácticas clave de la innovación frugal, con notas [entre corchetes] sobre cómo deben ser adaptadas para fomentar la innovación trabajes donde trabajes:

· Simplifica. Elimina lo que puedas para reducir costes, recorta en mantenimiento y favorece el uso del trabajo no cualificado. [En una gran organización, esto significa encontrar las piezas completas que pueden crearse con los recursos disponibles].

· Usa recursos locales. En algunas áreas, es más eficiente que alguien gire una manivela que automatizarla. [A menudo, los conceptos de innovación se conciben en las mejores condiciones, con componentes conocidos. Un innovador frugal es capaz de reinventar usos sorprendentes con los recursos que tiene a mano].

· Adapta los conocimientos, técnicas y enfoques de manera creativa [Es cuestión de mirar los recursos humanos de una manera diferente. Un cargo o un título académico no definen la capacidad de nadie. La gente siempre puede hacer mucho más. La gran pregunta: “¿Puedes ayudarme a hacer esto?” El requisito clave: ser capaz de articular a qué se refiere esto de modo que haga que alguien responda “sí”].

· En lugar de embelesarte con la alta tecnología, busca la mínima tecnología necesaria para servir al cliente [Aquellos que viven en un mundo de alta tecnología tienden a ver la innovación en inventos en vigor y en técnicas en uso. Esto limita las opciones de manera importante. Hacer el trabajo, sin parafernalias, debería ser el objetivo principal. La pregunta es: “¿Cómo llego desde donde estoy ahora a un nuevo prototipo o demostración que me permita llevar la innovación adelante?”].

· Llega al mercado. No pares tu desarrollo hasta que encuentres una manera de poner un precio ajustado a sus recursos económicos [Nunca he estado en una organización donde cada grupo tuviera lo que necesitaba. En las organizaciones efectivas siempre se hacen favores de manera informal entre equipos y grupos. Encuentra un grupo que pueda necesitar tu idea de alguna manera. Ofrécesela como un favor. Si funciona, consigues un piloto real y un aliado. (Un gran libro para buscar oportunidades en tu ámbito es Ideas are free)].

Sin embargo, la innovación frugal no es de mucha ayuda si la única manera de darte cuenta de que sueñas es usar un supercolisionador para llevar a cabo experimentos. Algunas ideas deben ser a gran escala porque es su naturaleza, y no pueden dividirse en trozos más pequeños. Pero muchas innovaciones no necesitan dispositivos multimillonarios, e incluso los genios de apetito voraz pueden usar la innovación frugal para lograr pequeños éxitos, independientemente de sus sueños. Y estos éxitos pueden reportarnos las referencias necesarias para tener acceso a más recursos.

En el seno de una gran organización, tanto las mentes más brillantes (disponibles a través de las redes de contactos) como otros recursos están potencialmente disponibles, y siempre existe la esperanza de que los pequeños éxitos se hagan visibles. Pero incluso si esto no sucede, utilizar las aproximaciones a la innovación frugal aportará experiencia y habilidades que os transformarán a ti y a tus compañeros creativos en innovadores más efectivos.

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